Permítanme presentarme

Los últimos cinco años me han llevado hacia sentimientos de culminación después de décadas de preguntarme qué era lo que debía hacer con mi vida! Siempre he sido un tipo de mujer que se levanta y va, abrazando todo con un entusiasmo de mente abierta, ordeñando vacas en Israel, cantando con una banda en Londres, enseñando inglés conversacional en Río a trabajar en trabajos administrativos bien pagados y luego abandonándolo todo en cuanto descubrí la obra de los celebrantes.

A menudo me pregunto si fue por casualidad que me encontré en este mundo de rituales y ceremonias, o que estaba predestinado. Fue de repente, un día de verano, al coger el teléfono a una madre que buscaba alguien que celebrara una ceremonia reemplazo de madrina para su niño, porque la iglesia no puede realizarla, que yo me encontré iniciándome en la vocación que fue pensada para mí.

Desde 2011 he realizado muchas bodas para parejas de todo el mundo, en inglés y español, con la incursión ocasional en otros idiomas para mantener a los huéspedes felices, incluídas las risas que provoca mi terrible alemán, italiano, checo, ruso y letón! ¡Con las bodas me encontré haciendo el mejor trabajo del mundo! Un día en el que todos los presentes están invirtiendo en la felicidad! Sin embargo, quería hacer más y cuando me ofrecí como voluntaria en un hospicio local, me di cuenta de que el ritual de una ceremonia fúnebre sería un lugar en el que yo podría servir. Con ello, me di cuenta de que necesitaría más estudio para hacerlo bien.

En 2015, me formé como celebrante funeraria en UK Fellowship of Professional Celebrants. Encuentro inmensa satisfacción en poder ofrecer ayuda y escuchar en la hora de necesidad de alguien. Pasar tiempo con los que están en estado de shock, sintiendo miedo y mucha tristeza, sé que el papel de un celebrante empático puede permitir que el posterior duelo sea un momento importante y saludable. Si yo, la celebrante, puedo estar allí para la familia y los amigos en su tiempo de duelo, puedo ayudar y puedo servir y eso es todo lo que siempre quise hacer con mi vida.

Usando mis habilidades para escuchar con empatía, trato de descubrir la esencia de tu ser amado y su lugar en este mundo, entonces el narrador que vive en mí celebra su vida con compasión y amor para que esté con nosotros tan solo un poco más. La ceremonia fúnebre no es la última etapa de la vida de nadie, sino el primer paso para abrazar lo que es y lo que será. Sostener su mano es lo mejor que puedo ofrecer para que usted pueda dejarle ir con confianza y fe en usted mismo en cuanto a lo que ha de enfrentar.

Desde finales de 2015 también he facilitado el Mallorca Death Café, una reunión mensual en la que los temas explorados son sobre la muerte y el morir. Inspirado por el movimiento Death Café de Jon Underwood, empecé a organizar encuentros aquí en Mallorca en mi ciudad. He facilitado casi veinte encuentros con personas que asisten de toda la isla y tengo tres grupos reunidos ahora en diferentes ciudades. Me siento inspirada a asistir el descubrir lo que otros tienen que decir sobre un tema que es un misterio para todos. Disfruto las conversaciones, las oportunidades de practicar la escucha profunda y escuchar con mi mente y corazón abierto a lo que otros tienen que decir.

Este año veo un nuevo reto para mí pues me embarco en un nuevo curso de formación: acompañamiento espiritual en el proceso de morir. El curso me dará más herramientas sobre las cuales puedo construir, permitiéndome así ir extender mi profundidad y conocimiento de una verdad tan sensible. Mientras que mi certificación como End of Life Doula (Doula del fin de vida) y Soul Midwife (Partera del alma) son reconocidos en otras partes del mundo, aquí en España esto es algo aún desconocido. Espero ofrecer mis servicios en un momento en que la gente necesita amor, respeto y compasión para ayudarles a pasar a la siguiente etapa de sus vidas – tanto a los que partirán como a sus familias y de una manera holística.

Glynis German

Te ofrezco paz. Te ofrezco amor. Te ofrezco amistad. Veo tu belleza.
Escucho tu necesidad. Siento tus sentimientos.

Mahatma Gandhi